La ley 1943 de 2018 conocida como la “ley de financiamiento”, no es más que una reforma tributaria que tiene como fin lograr un mayor recaudo de impuestos para atender el déficit fiscal, sin embargo, el Gobierno ha manifestado que con la misma también se busca incentivar la inversión privada e  impulsar el desarrollo económico del país a través de la generación de empleo .

Con el propósito de ilustrar a nuestros lectores hemos decidido mencionar algunos de los cambios en los impuestos, a los cuales debe enfrentarse el sector empresarial, y los que consideramos ocupan un mayor porcentaje en las actividades empresariales.

 

  1. Impuesto al patrimonio:

    Se crea para los años 2019, 2020 y 2021. El impuesto al patrimonio se genera por poseer un patrimonio líquido al 1° de enero 2019, cuyo valor sea igual o superior a $5.000 millones de pesos, la tarifa será de un 1% por cada año. El impuesto se causa el 1 de enero de 2019, 2020 y 2021.

Este impuesto se aplicará a:

  • Personas naturales, sucesiones ilíquidas y contribuyentes del impuesto sobre la renta. Aunque la ley expresamente no menciona a las personas jurídicas, debe interpretarse entendiendo que las mismas son contribuyentes del impuesto sobre la renta por lo tanto, también son sujetos pasivos del impuesto al patrimonio.
  • Personas naturales, nacionales o extranjeras no residentes, respecto del patrimonio poseído directamente en Colombia o poseídos indirectamente a través de establecimientos permanentes, salvo las excepciones de tratados y ley. En este último caso, el deber formal de declarar corresponde a la sucursal o al establecimiento permanente.[1]
  • Entidades extranjeras no declarantes de renta, y que posean bienes en Colombia diferentes a acciones, cuentas por cobrar, y/o inversiones de portafolio, señaladas en la ley, como inmuebles, yates, botes, lanchas, obras de arte, aeronaves o derechos mineros o petroleros. Es decir, las entidades extranjeras no declarantes de renta que posean bienes en Colombia como acciones, cuentas por cobrar y/ inversiones de portafolio, no son sujetos de este impuesto, pero si poseen otros bienes gravados y que superen 5.000 millones de pesos, sí serán sujetos pasivos.
  • Sucesiones ilíquidas de causantes no residentes al momento de su muerte respecto de su patrimonio poseído en Colombia.
  1. Impuesto nacional al consumo de unidades de vivienda:

    Este impuesto se causa por la venta inmuebles, nuevos o usados, cuyo valor supere las 26.800 UVT[2], incluidos los realizadas mediante las cesiones de derechos fiduciarios o fondos que no coticen en bolsa. La tarifa será dos por ciento (2%) sobre la totalidad del precio de venta.

  2. Se establece que para aquellas personas naturales, que perciban dividendos de sociedades nacionales deberán pagar un impuesto del 15%, cuando estos superen 300 UVT, para el año 2019, correspondientes a diez millones doscientos ochenta y un mil pesos ($10’281.000). Esto, además del 33% de renta que debe pagar la sociedad.

El artículo 27 de la ley 1943 de 2018, indica una fórmula que cuando sea superior a 300 UVT en adelante, se aplica una tarifa del 15% sobre el excedente. La formula es (dividendos en UVT menos 300 UVT) x 15%.

Ejemplo: si los dividendos corresponden a 34’270.000 debemos aplicar la fórmula

34’270.000 (valor de los dividendos) / 34270 ( valor de UVT) = 1.000UVT – 300UVT = 700UVT

700 UVT x 34270 (valor de UVT) = 23’989.000 es a este valor al que le aplicamos la tarifa del 15%, en este caso            se debería pagar de impuesto 3’598.350.

O, si se quiere obtenemos el 15% de 700 UVT, que corresponde a 105UVT x 34270 (valor de UVT) = 3’598.350.

4. Cuando un extranjero preste un servicio en Colombia o desde el exterior, se deberá practicar una retención en la fuente del 20%.

Aunque el principal fin de la ley es recaudar más impuestos, no podríamos negar que la misma creó una serie de beneficios que analizados y aplicados son de gran utilidad para el sector empresarial.

  1. Descuento tributario del 50% del valor pagado por ICA (100% a partir del año gravable 2022) y del 100% de IVA pagado en la importación, formación, construcción o adquisición de activos fijos reales productivos[3]. Este descuento es aplicable a las personas jurídicas y naturales, es uno de los grandes beneficios que ha incorporado esta Ley.
  2. La Renta Presuntiva pasará de 3,5% en 2018 a 1,5% para 2019 y 2020, y a 0% para 2021.
  3. Disminución en la tarifa del Impuesto de Renta para las empresas (empezando en 2019 en 33%, disminuyendo 1% cada año hasta ubicarse para 2022 en 30%).
  4. En la declaración de Renta, es posible la deducción del 100% de los impuestos, tasas y contribuciones efectivamente pagadas durante el año, que guarden relación de causalidad con la actividad comercial de renta. Esta deducción es aplicable también al 50% del Gravamen de Movimientos Financieros (4×1000). Antes de la ley de financiamiento, el único impuesto deducible era el ICA, si por ejemplo, una empresa pagaba una contribución especial por vigilancia o el impuesto vehicular de vehículos de la empresa, estas no eran deducibles, ahora, con esta nueva ley serán deducibles siempre que tengan relación de causalidad con la actividad generadora del impuesto de renta.
  5. Son exentas por 7 años del impuesto sobre la renta, las empresas jurídicas que lleven a cabo la actividad económica relacionada con la economía naranja. Dentro de los requisitos para ser beneficiarios, encontramos los siguientes:
  • Estas sociedades deben tener su domicilio principal en el territorio colombiano, y su objeto social exclusivo debe ser el desarrollo de industrias de valor agregado.
  • Debe constituirse antes de 31 de diciembre de 2021 y estar dentro de la categoría de actividades beneficiarias del incentivo.
  • Debe cumplir con montos mínimos de empleos definidos por el Gobierno.
  • Debe presentar proyecto de inversión ante el Comité de Economía Naranja del Ministerio de Cultura, justificando la viabilidad conveniencia económica y calificación como actividad de economía naranja. El Ministerio debe emitir un acto de conformidad con el proyecto y confirmar el desarrollo de industrias de valor agregado tecnológico y actividades creativas.
  • Cumplir con los montos mínimos de inversión en los término que defina el Gobierno nacional, que en ningún caso puede ser inferior a cuatro mil cuatrocientas (4.400) UVT y en un plazo máximo de tres (3) años gravables.
  1. Régimen tributario especial para Mega Inversiones. Las empresas que a partir del año 2019 y hasta antes del 1 de enero de 2024 generen al menos 250 empleos directos y realice inversión en el territorio nacional en un período máximo de cinco años, igual o superior a (30.000.000) UVT en cualquier actividad industrial, de servicios, comercial u otra, tendrá una tarifa del impuesto de renta del 27% por un periodo del 20 años, exclusión del impuesto al patrimonio y exclusión del impuesto sobre los dividendos que obtengan, entre otros.

 

Una vez dilucidado de manera general el panorama para las empresas en Colombia, es claro que si bien es cierto que en Colombia hay una alta tasa impositiva, también es cierto que en el ordenamiento jurídico se han creado mecanismos a través de beneficios, exenciones y exclusiones que permiten a las empresas aliviar la carga impositiva.

Es por ello que, como especialistas en Derecho Tributario, siempre recomendamos que las empresas y las personas, cualquiera que sea la etapa en la que se encuentren, realicen un ejercicio de Planeación Tributaria, a través del cual se efectúe un diagnóstico que determine la situación fiscal de la empresa y aplicando el conocimiento frente a las obligaciones tributarias dependiendo del sector en el que se ubique, adelantar un plan a corto y mediano plazo aprovechando los beneficios otorgados por la ley con el fin de disminuir el impacto tributario para la empresa. El propósito de esto, es que las empresas cuenten con un análisis íntegro que les permita tomar las mejores decisiones con los mayores beneficios ajustados a la ley.

 

Autor: Carolina Bertel

Edición: Santiago Pinzon Sosa

 

[1] Artículo 20 – 1. Estatuto Tributario. Se entiende por establecimiento permanente un lugar fijo de negocios ubicado en el país, a través del cual una empresa extranjera, ya sea sociedad o cualquier otra entidad extranjera, o persona natural sin residencia en Colombia, según el caso, realiza toda o parte de su actividad.

[2] Significa “Unidad de Valor Tributario” y es una unidad de medida que permite homogenizar los distintos valores tributarios. Para el año 2019, el valor de la UVT fue fijada por la DIAN en treinta y cuatro mil doscientos setenta pesos ($34.270)

[3] El decreto 1766 de 2014, define los activos fijos reales productivos, como los bienes tangibles que se adquieren para formar parte del patrimonio, participan de manera directa y permanente en la actividad productora de renta del contribuyente y se deprecian o amortizan fiscalmente.