Velando por un sistema jurídico de Propiedad Intelectual dinámico y flexible, que permita el ingreso de nuevos participantes al mercado con sus respectivos signos distintivos (marcas, lemas, nombres comerciales, logos, etc.), que como es lógico no han existido aún en el mercado, el estado colombiano ha establecido un término de diez años contados desde la fecha de la concesión del registro del activo industrial, para que el titular de los signos distintivos registrados disponga en el mercado de estos ya sea usándolos directamente, licenciando su uso o enajenándolos.

Luego de cumplido este término establecido, se entiende caducada la concesión que otorgaba el registro del signo distintivo y el titular perderá el derecho que le había sido otorgado sobre la explotación de esos activos intangibles, especialmente, el de su marca que es el signo que ha sido considerado como el de mayor relevancia dentro de una empresa y que sirve para dotar de identidad, reputación y un determinado nivel de calidad a sus productos o servicios y por tanto se puede convertir en el activo mas importante de una compañía, que puede llegar a perderse por un simple descuido en la gestión de los activos de propiedad industrial de nuestra empresa.

La ley ha señalado un plazo de seis meses anteriores al cumplimiento del termino de los diez años, para solicitar la renovación del registro, aunque en la practica se ha otorgado un plazo de gracia de seis meses después del vencimiento para aquellos que olvidaron realizar su solicitud de renovación, siempre y cuando no se hayan realizado solicitudes adicionales de registro, igualmente, debe solicitarse expresamente a la Superintendencia de Industria y Comercio quien evaluara si concede o no la solicitud extemporánea de renovación del registro.

Recordemos que el estudio de la renovación del registro marcario tiene un costo y que la mera solicitud en el plazo estipulado no obliga a la Superintendencia de Industria y Comercio a otorgar la concesión por otros diez años, ya que esta debe realizar un estudio formal y de fondo de la solicitud y proceder con la renovación, este tramite de estudio formal y de fondo está atado a unas tasas legales para el año de 2019 de $503.000 pesos por una sola clase y $688.000 pesos si la solicitud se realiza extemporáneamente, esto es durante el plazo de gracia.

En conclusión, es importante resaltar que las compañías colombianas deben contar un sistema eficaz de gestión de los activos de Propiedad Industrial y de Derechos de Autor, entendiendo que, por una omisión, descuido u olvido pueden perderse activos valiosos y otros competidores lograran apoderarse de estos bienes y gozar del posicionamiento logrado en el mercado especifico o al menos eliminar la protección legal con la que se contaban durante la concesión.

 

Autor: Francisco Ospina Vargas

Editor: Santiago Pinzon Sosa